|
escrito por Fernando Muñoz
|
|
El Zen -o Budismo Zen- ha alcanzado tal difusión en los últimos años, que es muy improbable que entre los lectores haya alguno que se encuentre por primera vez con esta palabra japonesa: Zen.
Esta sílaba, cortante como un filo, (la z se pronuncia como la zeta francesa en "zero" como la s francesa en "maison" o la alemana en "sheen", en castellano no tiene equivalencia fonética) que no puede reemplazarse, sin que se altere su sentido, por ninguna otra voz de nuestras lenguas occidentales, ha logrado ganar innumerables oídos en las más diversas esferas de las culturas de occidente y también entre nosotros.
|
|
Leer más...
|
|
|
escrito por Chuang Tse
|
|
"Chuang Tse vivió en el siglo III AC., maestro esoterista del taoísmo y partidario de los pensamientos de Lao Tse". El
influjo del Cielo, ejerciéndose continuamente, produce todos los seres.
El influjo del Hombre Verdadero, propagándose uniformemente, hace que
todo se le someta. El que intuye el influjo del Cielo, que está en
relación con los Hombres Verdaderos, el que reconoce la virtud
irradiada por el Emperador, sabe concentrarse en la paz meditativa del
no actuar, por el cual todas las cosas alcanzan cumplimiento. La paz
meditativa del Hombre Verdadero no es producto de una habilidad
específica, no es lo que el mundo llama actividad: proviene de la
actitud profunda de su ser, cuyo equilibrio nadie puede perturbar. |
|
Leer más...
|
|
|